El interés compuesto aparece cuando el rendimiento de un periodo se suma al capital y puede producir nuevo rendimiento en los periodos siguientes. Para proyectarlo bien hay que fijar la frecuencia, el momento de las aportaciones y el plazo.
1. Distingue capital aportado y rendimiento
Si partes de 10.000 € y añades 200 € durante 120 meses, habrás aportado 34.000 € en total. El capital final puede ser mayor o menor según el tipo utilizado. La diferencia respecto de esos 34.000 € es el rendimiento acumulado del escenario.
total aportado = capital inicial + aportación × número de mesesSepara lo aportado del crecimiento
Los 34.000 euros aportados proceden del capital inicial y de 120 aportaciones. La diferencia hasta 47.526,55 euros es el crecimiento matemático del escenario.
Comprueba la idea: ¿Los 13.526,55 euros representan todo el dinero que se añadió durante los diez años?
Ver la explicación
No. El dinero añadido suma 34.000 euros. Los 13.526,55 euros son la diferencia entre ese total aportado y el capital final calculado con los supuestos del ejemplo.
2. Convierte el tipo al mismo periodo del cálculo
La calculadora utiliza capitalización mensual: divide el tipo anual introducido entre doce y actualiza el saldo una vez por mes. Esta convención sirve para comparar escenarios, pero no convierte el resultado en la TAE de un producto real.
saldo nuevo = saldo anterior × (1 + tipo anual ÷ 12) + aportación3. El momento de la aportación cambia el resultado
CalcuViva coloca cada aportación al final del mes. Una aportación realizada al principio participaría en un periodo adicional y daría una cifra algo mayor. Antes de comparar dos cálculos, comprueba que ambos utilizan el mismo momento.
Prueba interactiva
Compara tiempo, tipo y aportación
Mueve un dato cada vez. La franja separa el dinero aportado del crecimiento matemático acumulado.
4. Qué demuestra y qué deja fuera
La proyección muestra el efecto matemático de mantener constantes el tipo, el plazo y las aportaciones. No predice rentabilidades ni incorpora impuestos, comisiones, inflación o cambios de valor.
- Compara escenarios cambiando un dato cada vez.
- Conserva la misma frecuencia de aportación.
- Observa por separado el dinero aportado y el crecimiento.
- No interpretes un tipo supuesto como una rentabilidad garantizada.
Ponlo en práctica