El precio unitario responde a una pregunta concreta: ¿cuánto pagaría si comprase exactamente un kilogramo, un litro o una unidad de cada opción?

1. Expresa las cantidades en la misma unidad

Convierte gramos en kilogramos dividiendo entre mil, y mililitros en litros de la misma forma. Un envase de 750 g contiene 0,75 kg.

750 g ÷ 1.000 = 0,75 kg

No mezcles magnitudes distintas. Para comparar masa con volumen necesitarías conocer la densidad concreta del producto, y esta puede variar entre marcas o preparaciones.

2. Divide el precio entre la cantidad normalizada

Si el envase de 750 g cuesta 3,20 €, divide el precio entre 0,75 kg:

3,20 € ÷ 0,75 kg = 4,2667 €/kg

Un segundo envase de 1 kg por 4,10 € cuesta 4,10 €/kg. La diferencia es aproximadamente 0,17 € por kilogramo a favor del segundo.

Cambia la base antes de comparar las barras

A contiene 500 gramos por dos euros y equivale a cuatro euros por kilogramo. B contiene 750 gramos por 2,70 euros y equivale a 3,60 euros por kilogramo.
Las longitudes de las barras comparan €/kg desde cero, no el precio total de cada envase.

Normalizar ambos productos a un kilogramo evita elegir solo por el precio de la etiqueta. En el ejemplo B es más barato por kilogramo, aunque comprar ese envase exige pagar más que comprar A.

Comprueba la idea: ¿Cuál tiene menor precio total y cuál menor precio por kilogramo?

Ver la explicación

A tiene menor total: 2 € frente a 2,70 €. B tiene menor precio por kilogramo: 3,60 frente a 4 €. Son dos comparaciones distintas, no dos respuestas contradictorias.

El tamaño no decide la oferta

Dos envases, una misma referencia

Imagina el mismo producto, con igual calidad y composición. El envase A contiene 500 g por 2,50 € y no cambia. Ajusta la cantidad y el precio final del B: veremos por separado lo que pagas por el envase y lo que cuesta una cantidad comparable. Son precios inventados, no ofertas reales.

Cambia el envase B

B: de 250 a 1.500 g, en pasos de 50; de 0,50 a 6,00 €, en pasos de 0,25. Los botones cargan ejemplos fijos y conservan la referencia elegida.

Ejemplo resuelto: A cuesta 2,50 € ÷ 0,5 kg = 5,00 €/kg; B cuesta 4,50 € ÷ 1 kg = 4,50 €/kg. B es más barato por kilo, pero exige pagar más por el envase. Activa JavaScript para cambiar el ejemplo.

Envase A · referencia fija5,00 €/kg
Envase B · tu selección4,50 €/kg

B cuesta menos por la misma cantidad. Por un envase completo pagas 4,50 € en B, frente a 2,50 € en A: B requiere un desembolso mayor.

Cuánto contiene cada envase

A contiene 500 g; B, 1.000 g. B contiene el doble que A.

Envases esquemáticos: su altura representa la cantidad, con el mismo ancho. No representa el precio ni la forma real del paquete.

Precio por 1 kg · menos es más barato
A · 500 g5,00 €/kg
B · 1.000 g4,50 €/kg

Escala común de 0 a 24 €/kg. A: 5,00 €/kg. B: 4,50 €/kg. Las barras empiezan en cero.

Al pasar de 1 kg a 100 g, ambos precios se dividen entre diez. El orden y las longitudes relativas no cambian.

La cuenta, sin mezclar las cantidades

A: 2,50 € ÷ 0,5 kg = 5,00 €/kg

B: 4,50 € ÷ 1 kg = 4,50 €/kg

Para comparar por kilogramo, pasa los gramos a kilos. Para comparar por 100 g, cuenta cuántas porciones de 100 g contiene cada envase: 500 g son 5 porciones; 250 g son 2,5.

Con 1.000 g, B empataría con A si costara 5,00 €: 1.000 g × (2,50 € ÷ 500 g). Por debajo de ese precio, B cuesta menos por unidad; por encima, A.

≈ indica un precio unitario redondeado a tres decimales. La comparación se hace con las cantidades originales, no con los resultados redondeados. Un precio por kilo es una referencia: no significa que puedas comprar una fracción del envase.

¿Por qué el envase grande puede salir más caro?

Dos envases A suman 1 kg y cuestan 5 €. Un envase B de 1 kg por 6 € contiene lo mismo, pero cuesta 1 € más. La palabra «grande» no modifica la división: 6 € ÷ 1 kg sigue siendo 6 €/kg.

Usa «Empate por unidad»: 500 g por 2,50 € y 1 kg por 5 € tienen el mismo precio por kilo. El segundo duplica tanto la cantidad como el importe. No hay descuento por unidad.

¿Y si no aprovechas todo el contenido?

B contiene 1 kg por 4,50 €. Si consumes 500 g y el resto acaba en la basura, ¿ha salido mejor que comprar A y aprovechar sus 500 g?

Ver la respuesta razonada

No, en este ejemplo: has pagado 4,50 € para aprovechar 0,5 kg, frente a los 2,50 € de A. El coste por kilo aprovechado sería 4,50 € ÷ 0,5 kg = 9 €/kg. No cambia el precio de la etiqueta; cambia cuánto utilizas.

Si conservas y consumes el resto más adelante, ya no se cumple ese supuesto de desperdicio. Compara productos equivalentes y piensa también en el consumo previsto, la conservación y el gasto total.

Referencia conceptual: Consumo Responde · precio de venta y precio por unidad de medida. Dibujos y ejemplos propios.

3. Cómo incluir promociones

Utiliza el precio que realmente pagas y la cantidad total que recibes. En una promoción 3 × 2 de paquetes de 400 g a 2 € cada uno, pagas 4 € y recibes 1,2 kg:

4 € ÷ 1,2 kg = 3,3333 €/kg

Si tienes un descuento directo, resta primero el descuento al precio. No reduzcas también la cantidad, porque estarías aplicando la promoción dos veces.

4. Más barato por unidad no siempre es gastar menos

El formato grande suele reducir el precio unitario, pero requiere un desembolso mayor. Solo representa un ahorro real si vas a utilizar la cantidad antes de que pierda calidad o caduque.

  • Comprueba que los productos sean comparables en calidad y composición.
  • Considera el espacio de almacenamiento necesario.
  • Valora la cantidad que terminaría desperdiciándose.
  • No confundas ahorro porcentual con dinero total ahorrado.
Etiqueta de precio unitario: algunos comercios ya la muestran, pero revisa qué referencia utilizan. Puede aparecer por 100 g, por kilogramo, por litro o por unidad.

Comparar precios por 100 gramos

Si prefieres una referencia de 100 g, divide el precio por kilogramo entre diez. Un producto de 4,10 €/kg cuesta 0,41 € por 100 g. El orden entre las opciones no cambia mientras utilices la misma referencia para ambas.

Ponlo en práctica

Compara dos productos

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