Confundir potencia y energía es parecido a confundir velocidad y distancia. La potencia describe el ritmo al que se utiliza energía. La energía consumida depende de ese ritmo y del tiempo durante el que se mantiene.

1. W y kW expresan potencia

Mil vatios equivalen a un kilovatio. Un aparato de 2.000 W tiene una potencia nominal de 2 kW:

2.000 W ÷ 1.000 = 2 kW

Esta cifra no dice por sí sola cuánta energía utilizará. También necesitamos saber durante cuánto tiempo funciona.

2. Los kWh acumulan potencia y tiempo

Multiplica la potencia en kilovatios por las horas de uso. Un aparato de 2 kW encendido durante tres horas utiliza 6 kWh:

energía = 2 kW × 3 h = 6 kWh

Si se utiliza media hora, el tiempo es 0,5 h y el consumo sería 1 kWh. La parte decimal de una hora debe convertirse correctamente.

3. Coste de la energía calculada

Multiplica los kWh por el precio efectivo por kWh que quieras analizar:

coste de energía = kWh × €/kWh

Esta operación no reproduce necesariamente una factura completa. Pueden existir términos fijos, impuestos, alquileres, horarios o reglas contractuales que no dependen solo de la energía consumida.

No utilizamos un precio predeterminado como referencia general. Las tarifas cambian según contrato, periodo y lugar. Introduce el valor que corresponda a tu comparación.

4. La potencia real puede variar

Una lámpara sencilla puede aproximarse bien con su potencia nominal. En cambio, un frigorífico, un equipo de climatización o un ordenador cambia su consumo durante el uso.

  • Un termostato conecta y desconecta el aparato.
  • Los modos de espera consumen menos potencia que el funcionamiento activo.
  • La etiqueta puede indicar una potencia máxima y no una media.
  • Un medidor de energía permite observar el consumo acumulado real.

Ejemplo mensual

Un dispositivo de 100 W usado cinco horas al día durante treinta días consume 0,1 kW × 5 × 30 = 15 kWh. Dos dispositivos iguales consumirían 30 kWh bajo las mismas condiciones.

Ponlo en práctica

Estima un periodo de uso

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