Cambiar las raciones es un problema de proporcionalidad directa: si quieres más raciones, cada cantidad medida aumenta con el mismo factor.
1. Divide las raciones deseadas entre las originales
Para pasar de cuatro a seis raciones, el factor es 6 ÷ 4 = 1,5. Para reducir de ocho a dos, el factor es 2 ÷ 8 = 0,25.
Aplica el mismo factor a cada ingrediente
Multiplicar todos los ingredientes por 1,5 conserva sus relaciones. Después se redondean solo las cantidades que no puedan medirse con esa precisión.
Comprueba la idea: Si la receta usa 200 mililitros, ¿cuántos necesita para seis raciones?
Ver la explicación
300 mililitros: 200 × 1,5. La unidad sigue siendo de volumen; no se convierte automáticamente en gramos.
2. Multiplica cada cantidad por el mismo factor
Si cuatro raciones utilizan 300 g de harina, seis necesitan 300 × 1,5 = 450 g. Repite la misma operación con líquidos, grasas, azúcar y demás ingredientes medidos.
cantidad nueva = cantidad original × raciones deseadas ÷ raciones originales3. Redondea según la forma de medir
450 g se puede pesar directamente. Para 1,5 huevos conviene decidir si se bate y divide uno o si se ajusta la receta a un número de raciones más cómodo. Las pizcas y cucharadas pequeñas necesitan criterio culinario, no muchos decimales.
Prueba interactiva
Mantén la proporción al cambiar raciones
El factor de escala se aplica a cada ingrediente medido. La receta de referencia parte de cuatro raciones.
4. Tiempo, recipiente y cocción requieren revisión
Las cantidades escalan de forma proporcional, pero el tiempo de horno, la temperatura, la potencia del fuego y el tamaño del recipiente no tienen por qué hacerlo. Una mezcla más profunda puede necesitar otra comprobación de cocción.
- Elige primero el número final de raciones.
- Aplica un solo factor a todas las cantidades.
- Convierte unidades solo cuando pertenecen a la misma magnitud.
- Revisa por separado recipiente, tiempo y método.
Ponlo en práctica